Publicado: 2 de Octubre de 2018

La demanda no deja de subir y los precios tampoco. Por ello, a los arrendadores les interesará saber que si revitalizan su vivienda con una reforma, pueden llegar a aumentar su valor en un 30%, según Andimac (la Asociación Nacional de Distribuidores de Cerámica y Materiales de Construcción). Si los inquilinos han decidido finalizar el contrato y se ha tomado la decisión de arrendar el piso de nuevo, este puede ser un buen momento para lanzarse a hacer una reforma. Ya sea porque se tienen ahorros o porque existe la posibilidad de financiarla. Puede contribuir a aumentar los ingresos. Las reformas más rentables, según el estudio, son las de la cocina y el baño. Con una menor inversión económica que la que supone una remodelación completa, podríamos superar el precio medio del alquiler de 1.243 euros por vivienda y conseguir que nuestra reforma sea rentable aunque tengamos que financiarla. Reformar una casa puede ser provechoso, aunque financiemos Aunque las reformas pueden resultar una inversión cara, podremos obtener beneficios una vez alquilemos el inmueble a un precio superior. Una reforma media de un baño de cuatro metros cuadrados cuesta entre 3.500 y 4.500 euros, sin contar con el coste de licencia de obra y demás tasas. Si nos planteamos cambiar la cocina, tendremos que asumir un desembolso que oscilará entre 4.000 y 6.000 euros. No obstante, existe la posibilidad de solicitar un préstamo reforma, como indican desde el comparador de créditos HelpMyCash.com. Es cierto que si financiamos la remodelación estaremos contrayendo una deuda, pero esta podría saldarse con las propias ganancias devengadas del aumento del valor de la vivienda. Pongámoslo en números: alquilamos el piso a 1.000 euros y decidimos hacer una reforma de baño y cocina que, entre mano de obra, materiales y tasas, costará unos 10.000 euros. Es posible encontrar financiación al 7% TAE con un plazo de cuatro años. Esto nos dejaría una cuota mensual de 240 euros. La revalorización haría que el alquiler subiera a 1.300 euros, por lo que, aun pagando el préstamo, seguiríamos teniendo un beneficio de 60 euros al mes los cuatro primeros años y de 300 euros a partir del quinto. La reforma se pagaría por sí misma y encima acabaríamos ganando más cada mes. (Información Obtenida por Fotocasa.es)